Hace poco un joven abogado hijo de diplomáticos de un país europeo me pregunto por qué escribo. Pensé y después de una corta autocrítica en silencio,preguntándome cómo escribo y con algo de pudor le respondí.- Tu haz gritado alguna vez solo en medio del desierto.? Pues yo sí y es lo mismo que siento cuando escribo, un gran desahogo, un alivio...Me respondió que ojalá un día no me atropelle un auto.
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